domingo, 28 de febrero de 2016

otro dia gris

Era una tarde lluviosa, de esas en las que crees que el mundo es un lugar vació y sin esperanzas. Un día como cualquier otro para mí. No sabia si entrar a casa o quedarme en el pórtico a dormir. Mi madre me regañaría al ver que llego otra vez tarde, ebrio y sin una sola moneda a casa, mi hermano estaría llorando por escucharnos discutir y de nuevo entraría a mi cuarto, para verme en el espejo y ver esa foto de mierda de hace mas de 11 años, cuando éramos algo que me gusta llamar una familia. ¡No!, no quiero eso de nuevo, al menos hoy no. Hoy quiero que duerman tranquilos, porque así son las cosas, duermen mejor cuando no estoy ahí, aunque no me lo digan a la cara, sé que es la verdad.

No hay comentarios:

Publicar un comentario